El director Jirí Menzel, ganador del premio Oscar a la mejor película extranjera en 1966 por el filme “Trenes rigurosamente vigilados” y figura de la nueva ola del cine checoslovaco junto a Milos Forman, murió el sábado a los 82 años, en su casa de Praga.
La noticia se conoció ayer, cuando su esposa Olga Menzelova lo anunció por Facebook. Su manejo de la comedia negra le permitió alzar una voz de libertad en medio del clima opresivo que se vivía en su país. Dirigió también “Mi dulce pueblito” y “Alondras en un hilo”.